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PVC o aluminio: qué tipo de ventana es mejor según el clima y la orientación de tu vivienda

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Elegir ventanas nuevas no es solo una cuestión estética. El material del perfil, el tipo de apertura, el acristalamiento y, sobre todo, el clima y la orientación de la vivienda influyen directamente en el confort, el consumo energético y la durabilidad de la instalación.

Una de las dudas más habituales es si optar por ventanas de PVC o de aluminio, y la respuesta no es universal: depende de dónde vivas, cómo le dé el sol a tu casa y qué necesidades reales tengas. En este artículo te lo explicamos de forma clara, sin tecnicismos innecesarios y con criterios prácticos para que tomes una buena decisión.


Por qué el clima y la orientación importan más de lo que parece

Muchas veces se comparan ventanas solo por el precio o por el material, pero se pasa por alto algo clave: una ventana funciona como una barrera entre el interior y el exterior. Y ese exterior cambia mucho según la zona geográfica y la orientación.

No es lo mismo una vivienda:

  • En una zona fría o con grandes cambios de temperatura
  • En la costa, con humedad y salinidad
  • En una zona muy soleada
  • En una fachada norte sin apenas sol directo

Elegir mal el material puede traducirse en:

  • Más frío o calor dentro de casa
  • Condensaciones
  • Mayor gasto en calefacción o aire acondicionado
  • Menor vida útil de la ventana

Diferencias básicas entre ventanas de PVC y aluminio

Antes de entrar en clima y orientación, conviene tener claras las diferencias fundamentales entre ambos materiales.

Ventanas de PVC: características principales

El PVC es un material plástico con muy baja conductividad térmica. Esto lo convierte, de base, en un excelente aislante.

Principales ventajas:

  • Muy buen aislamiento térmico y acústico
  • No transmite frío ni calor
  • No se oxida ni se ve afectado por la humedad
  • Mantenimiento prácticamente nulo
  • Muy buena relación calidad-precio

Aspectos a tener en cuenta:

  • Perfiles algo más gruesos
  • Menor rigidez estructural en huecos muy grandes (aunque hoy en día está muy mejorado)
  • Menos opciones de acabados metálicos reales (aunque hay imitaciones muy logradas)

Ventanas de aluminio: características principales

El aluminio es un material metálico, muy resistente y duradero. Por sí solo no es buen aislante, pero con rotura de puente térmico (RPT) su comportamiento mejora mucho.

Principales ventajas:

  • Gran resistencia y estabilidad
  • Ideal para ventanas grandes o correderas
  • Perfiles más finos y estéticos
  • Amplia variedad de acabados y colores
  • Muy buena durabilidad

Aspectos a tener en cuenta:

  • Aislamiento inferior al PVC si no está bien configurado
  • Precio más elevado en sistemas con buen aislamiento
  • Mayor transmisión térmica si la calidad no es alta

Cómo influye el clima en la elección del material

Zonas frías o con inviernos duros

En climas fríos, el objetivo principal es evitar que el calor interior se escape.

Aquí el PVC parte con ventaja clara:

  • Reduce mucho las pérdidas de calor
  • Evita sensaciones de frío cerca de la ventana
  • Disminuye el uso de calefacción

El aluminio solo es recomendable si:

  • Tiene rotura de puente térmico de calidad
  • Se combina con un buen acristalamiento
  • Se instala correctamente

Conclusión en clima frío:
El PVC suele ser la opción más eficiente y rentable.


Zonas cálidas o muy soleadas

En zonas con altas temperaturas, el reto es evitar que el calor entre en casa, especialmente en verano.

Ambos materiales pueden funcionar bien, pero:

  • El PVC sigue ofreciendo muy buen aislamiento
  • El aluminio funciona correctamente si tiene RPT y un vidrio adecuado

Aquí cobra mucha importancia:

  • El tipo de vidrio (control solar)
  • La orientación
  • Las protecciones solares (persianas, toldos, voladizos)

Conclusión en clima cálido:
PVC y aluminio pueden ser válidos, siempre que estén bien configurados.


Zonas costeras y ambientes húmedos

En la costa entran en juego factores como:

  • Humedad constante
  • Salinidad
  • Exposición al sol y al viento

El PVC destaca porque:

  • No se oxida
  • No se degrada con la humedad
  • Mantiene sus propiedades con el tiempo

El aluminio es perfectamente válido, pero:

  • Debe tener tratamientos adecuados
  • Es importante una buena calidad del lacado o anodizado

Conclusión en zonas costeras:
PVC o aluminio de alta calidad, evitando productos básicos.


La orientación: un factor decisivo que muchos pasan por alto

Fachadas orientadas al norte

Suelen recibir:

  • Poco sol directo
  • Temperaturas más bajas
  • Mayor sensación de frío

Aquí interesa:

  • Máximo aislamiento térmico
  • Evitar corrientes y condensaciones

El PVC es especialmente recomendable, ya que:

  • Reduce el frío interior
  • Mejora el confort junto a la ventana

Fachadas orientadas al sur

Reciben:

  • Mucho sol durante el día
  • Ganancia térmica en invierno
  • Riesgo de sobrecalentamiento en verano

En este caso:

  • El vidrio es casi más importante que el perfil
  • Se recomiendan vidrios con control solar

PVC y aluminio funcionan bien, siempre que:

  • El conjunto esté bien equilibrado
  • Se controle la entrada de calor

Fachadas este y oeste

Son las más complicadas:

  • Sol bajo, directo y molesto
  • Calor acumulado por la tarde (oeste)

Aquí es clave:

  • Buen aislamiento
  • Buen vidrio
  • Posibilidad de protección solar

El PVC suele ofrecer un plus de confort, aunque el aluminio también es válido con buena configuración.


Aislamiento térmico y acústico: diferencias reales

Uno de los motivos principales para cambiar ventanas es mejorar el confort interior.

Aislamiento térmico

En términos generales:

  • El PVC aísla mejor de forma natural
  • El aluminio necesita RPT para acercarse al PVC

Esto se traduce en:

  • Menos gasto energético
  • Temperatura más estable
  • Mayor sensación de bienestar

Aislamiento acústico

Aquí no solo manda el perfil:

  • El vidrio es determinante
  • El tipo de apertura influye
  • La calidad de la instalación es clave

A igualdad de condiciones:

  • El PVC suele comportarse ligeramente mejor
  • Pero una mala instalación arruina cualquier material

Tamaño de las ventanas y tipo de apertura

El material también debe adaptarse al diseño.

Ventanas grandes o correderas

  • El aluminio es más rígido
  • Permite perfiles más finos
  • Mejor comportamiento estructural

Por eso es habitual en:

  • Grandes ventanales
  • Correderas de gran formato

Ventanas practicables u oscilobatientes

  • El PVC ofrece un cierre más hermético
  • Mejores valores de estanqueidad
  • Ideal para aislamiento máximo

Durabilidad y mantenimiento a largo plazo

PVC

  • No necesita pintura
  • No se oxida
  • Limpieza sencilla
  • Muy estable con el paso del tiempo

Aluminio

  • Muy duradero
  • Requiere buenos acabados
  • Mantenimiento bajo si es de calidad

Ambos pueden durar décadas si:

  • El producto es bueno
  • La instalación es correcta

Precio: qué esperar realmente

De forma orientativa:

  • El PVC suele ser más económico
  • El aluminio con buenas prestaciones es más caro

Pero ojo:

  • No conviene elegir solo por precio
  • Lo barato sale caro si el aislamiento es pobre

La mejor opción es siempre la que mejor se adapta a tu vivienda, no la más barata ni la más cara.


Entonces, ¿PVC o aluminio?

Elige PVC si:

  • Vives en zona fría o con grandes contrastes
  • Buscas máximo aislamiento
  • Prioridad en confort y ahorro energético
  • Quieres poco mantenimiento

Elige aluminio si:

  • Tienes huecos grandes
  • Buscas estética muy fina
  • El sistema tiene buena RPT
  • El clima no es extremo o está bien controlado

La importancia de un buen asesoramiento

No hay una respuesta única válida para todos. Cada vivienda es distinta y una buena elección se basa en analizar:

  • Clima
  • Orientación
  • Uso de la vivienda
  • Tipo de apertura
  • Presupuesto real

Un buen profesional no te vende un material, te recomienda una solución.


Conclusión final

Elegir entre ventanas de PVC o aluminio no es una cuestión de moda, sino de adaptación a tu vivienda. El clima y la orientación marcan la diferencia entre una ventana que simplemente cumple y una que realmente mejora tu día a día.

Invertir bien en ventanas es invertir en confort, ahorro y tranquilidad durante muchos años.