Cambiar las ventanas de una vivienda es una decisión importante. No se trata solo de elegir un material bonito o aprovechar una oferta puntual, sino de instalar un sistema que te aporte confort, ahorro y tranquilidad durante muchos años.
Antes de decidirte, hay tres aspectos clave que debes tener muy claros: el tipo de apertura, el nivel de aislamiento y el mantenimiento a largo plazo. Elegir bien estos puntos marcará la diferencia entre una ventana que simplemente cumple y una que realmente mejora tu día a día.
Por qué no todas las ventanas sirven para todas las viviendas
Cada casa es distinta. No es lo mismo una vivienda en la costa que en el interior, ni un piso orientado al norte que una casa con grandes ventanales al sur. Tampoco tienen las mismas necesidades una vivienda habitual que una segunda residencia.
Por eso, antes de instalar ventanas nuevas, es importante analizar:
- El clima de la zona
- La orientación de la vivienda
- El uso que se le da a cada estancia
- El tamaño de los huecos
- El presupuesto, pero siempre con cabeza
El tipo de apertura: comodidad, espacio y ventilación
El sistema de apertura influye directamente en la comodidad de uso, la ventilación y el aislamiento de la ventana.
Ventanas practicables u oscilobatientes
Son las más habituales en viviendas.
Ventajas:
- Ofrecen el mejor aislamiento térmico y acústico
- Permiten una ventilación controlada
- Son fáciles de limpiar
- Cierran de forma muy hermética
Son ideales para dormitorios, salones y estancias donde se busca confort y ahorro energético.
Ventanas correderas
Son una buena opción cuando el espacio es limitado.
Ventajas:
- No ocupan espacio al abrir
- Son cómodas en terrazas y balcones
- Permiten grandes superficies acristaladas
Como aspecto a tener en cuenta, su nivel de aislamiento suele ser inferior al de las practicables, aunque los sistemas actuales han mejorado mucho.
Ventanas abatibles, plegables o especiales
Se suelen utilizar en casos concretos:
- Ventanas plegables para grandes aperturas
- Ventanas abatibles en zonas altas
- Soluciones a medida en proyectos especiales
En estos casos, es clave dejarse asesorar por un profesional.
Aislamiento: el punto más importante de una buena ventana
Si hay un aspecto que realmente marca la diferencia, es el aislamiento. Una buena ventana debe proteger del frío, del calor y del ruido exterior.
Aislamiento térmico
Un buen aislamiento térmico ayuda a:
- Mantener la temperatura interior estable
- Reducir el uso de calefacción y aire acondicionado
- Mejorar el confort de la vivienda
Para conseguirlo, influyen:
- El material del perfil (PVC o aluminio con rotura de puente térmico)
- El tipo de vidrio
- La calidad del cierre
- La instalación
Aislamiento acústico
El aislamiento acústico es clave en:
- Viviendas en zonas con tráfico
- Calles concurridas
- Zonas urbanas o comerciales
No depende solo del perfil, sino también del vidrio y del correcto sellado de la ventana.
El vidrio: tan importante como el perfil
Muchas veces se habla mucho del material de la ventana, pero el vidrio ocupa la mayor parte de la superficie y es fundamental para el rendimiento final.
Aspectos a tener en cuenta:
- Doble acristalamiento como mínimo
- Cámara de aire o gas argón
- Vidrios bajo emisivos
- Vidrios con control solar en zonas muy soleadas
Una buena combinación de perfil y vidrio es la clave para un buen aislamiento.
Mantenimiento: piensa a largo plazo
Antes de instalar ventanas nuevas, conviene pensar en el mantenimiento que tendrán con el paso del tiempo.
Ventanas de PVC
- No se oxidan
- No necesitan pintura
- Resisten bien la humedad y el sol
- Limpieza sencilla
Son una opción muy cómoda para quien busca olvidarse del mantenimiento.
Ventanas de aluminio
- Muy resistentes y duraderas
- Amplia variedad de acabados
- Bajo mantenimiento si el lacado es de calidad
Es importante elegir sistemas de calidad para evitar problemas con el paso de los años.
La importancia de una buena instalación
Una ventana de calidad mal instalada pierde gran parte de sus prestaciones. Una correcta instalación garantiza:
- Buen sellado
- Ausencia de filtraciones de aire
- Funcionamiento suave y duradero
- Máximo aislamiento real
Por eso, tan importante como la ventana es quién la instala.
Errores comunes al cambiar ventanas
Antes de terminar, conviene evitar algunos errores habituales:
- Elegir solo por precio
- No tener en cuenta la orientación
- Instalar correderas donde se necesita aislamiento
- No prestar atención al vidrio
- Descuidar la instalación
Conclusión
Antes de instalar ventanas nuevas, es fundamental analizar bien el tipo de apertura, el nivel de aislamiento y el mantenimiento que tendrán a largo plazo. Una buena elección se traduce en confort, ahorro energético y tranquilidad durante muchos años.
Invertir tiempo en decidir bien es la mejor forma de acertar.

